McDonald’s ha deleitado paladares de todas partes del mundo por muchos años, consolidándose como una de las marcas más amadas y reconocibles. Sin embargo, la compañía ha reconocido que hay algo igual de inolvidable para los consumidores como sus icónicos arcos dorados y su variedad de productos, su inconfundible aroma.
McDonald’s Holanda decidió llevar a cabo un experimento innovador. En las ciudades de Utrecht y Leiden, se colocaron vallas publicitarias en tonos de amarillo y rojo. A simple vista, estas impresiones parecían vacías, pero cuando los transeúntes se acercaban a unos 5 metros, eran recibidos por un aroma peculiar y delicioso, emanando desde el interior del cartel.
Dentro de estas vallas publicitarias tan únicas, diseñadas por la agencia TBWA\NEBOKO y equipadas con orificios estratégicos, se encontraban, por supuesto, las deliciosas papas fritas de McDonald’s. Gracias a un avanzado sistema de ventilación, su irresistible aroma se dispersaba hacia el exterior.
Los anuncios de la marca se ubicaron estratégicamente cerca de los restaurantes de McDonald’s, a menos de 200 metros de distancia, para que los transeúntes pudieran satisfacer fácilmente su antojo de papas fritas después de percibir el irresistible aroma emanado de las vallas publicitarias.